Islote del Amor: las piscinas de César Manrique en Arrecife
No todas las joyas de Manrique requieren entrada ni fila de coches. El Islote del Amor — también conocido como Islote de Fermina — se encuentra en pleno centro de Arrecife, accesible a pie desde el paseo de la Marina, y sigue siendo uno de los rincones menos masificados de cuantos legó el artista a la isla.
Recientemente restaurado y en pleno funcionamiento, es el tipo de lugar que descubrís de casualidad y al que volvéis de forma deliberada.
Qué es el Islote del Amor
Se trata de un pequeño islote mareal conectado con el paseo marítimo de Arrecife por una breve pasarela. César Manrique diseñó sus piscinas de agua salada en los años 60, siguiendo la misma filosofía que aplicó en los Jameos del Agua: trabajar con la roca volcánica en lugar de contra ella, dejar que el océano llene las piscinas de forma natural, mantener la arquitectura tan contenida que el mar se convierta en el auténtico espectáculo.
El resultado es una serie de pozas talladas en basalto negro alimentadas por agua atlántica, terrazas escalonadas para tomar el sol y un bar-cafetería orientado para enmarcar las mejores vistas de la bahía. Cada detalle refleja la convicción de Manrique de que "el arte debe integrarse en el paisaje" — una frase que repetía con frecuencia y que aquí se cumple de verdad.
Arte, arquitectura y la esencia de Lanzarote
Más allá de su función como lugar de baño, el Islote del Amor es un documento del método creativo de Manrique. No era arquitecto en el sentido convencional: era pintor que entendía el espacio, la luz y, sobre todo, la luz específica de Lanzarote — blanca, plana, aplastante al mediodía, dorada en los bordes del día.
Las piscinas funcionan porque no son piscinas al uso. No hay revestimientos de azulejo pintado ni olor a cloro. El agua se mueve porque el mar se mueve. Las terrazas son roca volcánica rugosa, no hormigón liso. Fotográficamente, el sitio recompensa las visitas a primera hora de la mañana, cuando la luz rasante toca el agua y la roca negra recorta el cielo.
Atrae por igual a quienes buscan un baño tranquilo, a parejas que quieren un entorno discretamente espectacular y a fotógrafos en busca de algo fuera del circuito estándar de Lanzarote.
Visita el Islote del Amor y descubre Arrecife
El islote se encuentra a un corto paseo de la Marina y del paseo marítimo principal de Arrecife. Si venís en coche desde Puerto del Carmen, calculad unos 20 minutos; el aparcamiento junto al paseo no suele ser un problema.
Muy cerca, en el mismo paseo, encontraréis dos hitos más de Manrique que merece la pena combinar:
- Charco de San Ginés — una laguna mareal que se adentra en el centro de Arrecife, rodeada de casas blancas. Muy tranquilo, muy local.
- Castillo de San José — una fortaleza del siglo XVIII reconvertida en Museo Internacional de Arte Contemporáneo, con restaurante diseñado por Manrique y vistas al puerto.
Juntos, estos tres espacios conforman una tarde completa en Arrecife que la mayoría de los visitantes de Lanzarote nunca se plantea hacer — su pérdida.
Información práctica
- Entrada: Acceso libre a las piscinas y terrazas. La cafetería tiene precios normales.
- Mejor momento: A primera hora de la mañana para aguas tranquilas y buena luz; a última hora de la tarde para el atardecer sobre la bahía.
- Cómo llegar desde Gueldera Apartments: Unos 20 minutos en coche por la carretera costera.
- Qué traer: Bañador, protección solar y toalla. Las terrazas están expuestas al sol — la sombra es escasa al mediodía.
¿Planeáis una excursión a Arrecife? Preguntadnos en recepción sobre las condiciones actuales de las piscinas y dónde aparcar — conocemos bien el recorrido.
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